domingo, 7 de junio de 2009

Dequeísmo y queísmo. Rosita Pascucci: ¿al final o a la final?

Cuando nos toca desenfundar palabras y enfrentarnos al maravilloso, pero siempre complejo universo de lo escriturario, corremos el peligro de incurrir en un sinfín de galimatías. Para tropezar lo menos posible con estas incongruencias, es altamente recomendable que estemos conscientes de que, a pesar de nuestro apego a la lectura y al ejercicio mismo de la escritura, no estamos exentos de cometer ciertas faltas. La revisión constante de las reglas básicas de nuestra lengua es, sin duda, el camino más expedito para evitar tales anomalías. De igual manera, es importante no sumergirse en esas superfluas argumentaciones donde se trata de justificar ciertas falencias con estériles artilugios. No hay excusas que justifiquen esa tranquila mediocridad que tantas veces hemos escuchado y rebatido. Es, entonces, necesario no darle tregua a estos oscuros espasmos para así sellar cada una de esas grietas. En disímiles pláticas hemos mencionado que esta inquieta voluntad, a través de la cual siempre buscamos compartir esta pasión por la gramática, nos acompañará por siempre pues estamos convencidos de que siempre habrá un lugar para aquellos que, como nosotros, buscamos acercarnos al elemental manejo de estas normas. En consecuencia, es probable que en el otro mundo, si acaso ese otro mundo existe, seguiremos en nuestra decidida labor de amanuenses, develando lo hermoso de este oficio.

Hoy nos ocupa un apartado que ha despertado interés, y por consiguiente ciertas dudas, en algunos amigos. Nos referimos a un aspecto bastante puntual y que conocemos como dequeísmo y queísmo. Fenómenos que generan ruido y provocan algunas involuntarias agramaticalidades. La definición de ambos es muy sencilla y de fácil corrección. Veamos:

Se considera dequeísmo a la construcción morfosintáctica donde, por una equivocada interpretación, le agregamos la preposición “de” a un verbo transitivo sin que sea necesaria su presencia.

Ejemplo:
Pienso de que es un detalle no menor.
Debes de estudiar inglés.
Opino de que esa señora es muy agradable.
Supe de que vendría
Dijo de que volvería para agosto.


Ipso facto salta a la vista que la presencia de esa preposición produce ruido en la oración. Quizá, y esto es muy habitual, en la escritura el dequeísmo esté menos presente; en cambio, a la hora de conversar, de hablar, lo escuchamos con mayor frecuencia. Para evitarlo solo tenemos que eliminar esa preposición y el problema estará resuelto. Es así como lo correcto será:
Pienso que es un detalle no menor.

Debes estudiar inglés.
Opino que esa señora es muy agradable.
Supe que vendría
Dijo que volvería para agosto.

De igual manera debemos estar atentos para no incurrir en el llamado queísmo, el cual, en muchos casos, es el producto de nuestro temor a no cometer dequeísmo. Observemos algunos ejemplos:

Me di cuenta que no me quiere.
Acuérdate que no vendré el lunes.
Tengo la certeza que no hay helado de frutilla.
Espero estés muy bien.

Como señalábamos antes, para evitar tropezar con el dequeísmo, hemos obviado la preposición “de” cuando es necesario y gramaticalmente pertinente que la utilicemos. Entonces las formas correctas serían:

Me di cuenta de que no me quiere.
Acuérdate de que no vendré el lunes.
Tengo la certeza de que no hay helado de frutilla.

Observando en detalle cada oración, podemos ver que esas construcciones tienen una característica recurrente y es que todo lo que sigue a la preposición “de” puede ser sustituido por la palabra “eso”.

Veamos nuevamente, a través de los mismos ejemplos, la explicación:
Me di cuenta de + ESO
Acuérdate de + ESO
Tengo la certeza de + ESO


Aquí podemos ver cuán necesario es el uso de la preposición, ya que de no hacerlo estaríamos escribiendo de la siguiente manera:

Me di cuenta + ESO
Acuérdate + ESO
Tengo la certeza + ESO


Considero poco probable que intentemos expresarnos con tales oraciones porque la información que deseamos trasmitir no es clara ni precisa. De tal manera que cuando estemos en presencia de un verbo transitivo, evitaremos colocar la preposición “de”; y cuando el resto de la oración pueda ser sustituido por “eso”, nos corresponde colocarla.

Bueno, para finalizar esta entrega queremos hacer mención a la consulta de una amiga, Rosa Pascucci, cuyos hermosos ojos intentaban buscar, en medio de una sabrosa plática, una clara y convincente respuesta acerca de la forma correcta cuando decimos o escribimos la expresión: “al final” que, por natural contacto con el mundo de la oralidad, termina convirtiéndose en “a la final”. Aclaremos y resolvamos la duda. Cuando el contexto da cuenta de la siguiente expresión:

Yo pienso que, a la final, todos somos iguales.

Es evidente que estamos incurriendo en un error, pues la oración correcta es:

Yo pienso que, al final, todos somos iguales.

“A la final” sería una acepción correcta si se refiere a esa instancia a la que llega, por ejemplo, un deportista:

Carlos, con mucho esfuerzo, llegó a la final del campeonato de dominó.

Bastaría con corregir este pequeño errorcito para escribirla o decirla de forma acertada, en cada caso. Esperamos haber resuelto la duda. No podemos irnos sin agradecer a todas las personas que, de forma tan generosa, han manifestado su agradecimiento a estas lacónicas líneas. Gracias por leernos y por compartir este infinito amor por la indomable belleza de nuestra lengua.

¡HASTA LA PRÓXIMA!
Elaborado por: Isaias Cañizález Ángel

lunes, 1 de junio de 2009

Estudiantes venezolanos en Chile debaten sobre Vuelta a la Patria




Santiago de Chile, 1 jun. Estudiantes becados por la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho (Fundayacucho) en Chile debatieron en torno al programa Vuelta a la Patria, los becarios se dieron cita en la embajada venezolana del país sureño para intercambiar sus líneas de investigación y reafirmar la educación como herramienta de la revolución con principio liberador.

El encuentro estuvo organizado, bajo metodologías de mesa de trabajo, en tres líneas de reflexión: la ética socialista, la articulación de las investigaciones de postgrado con el proyecto nacional así como la construcción del rol de becarios y becarias en el proceso socialista venezolano.

Uno de los planteamientos surgido en la discusión fue la creación de un centro de investigación para la generación y multiplicación permanente de conocimiento: “Quienes conformamos la Asamblea Socialista de Estudiantes Venezolanos en Chile coincidimos en la necesidad de trabajar en la edificación de un imaginario social, en contraposición a las diferentes manifestaciones del capitalismo, dirigido a la superación de la ética y lógica del capital” explicó Neida Colmenares, quien cursa el Magister en Políticas Sociales y Gestión Local de la Universidad de las Artes y Ciencias Sociales (Uarcis).

“En consonancia con los principios bolivarianos, concientes de la confianza depositada por el pueblo venezolano en cada uno de los becarios y becarias en el exterior, hemos estado reflexionando acerca del trabajo voluntario como principio de transformación de los medios y relaciones de producción buscando un cambio de la posición del individuo frente al trabajo donde la labor deja de ser una obligación para ser una vía de liberación” indicó Gersón González , estudiante del Magister en Economía en Arcis.

De igual forma, María Zerpa del Magister en Políticas Sociales y Gestión Local de la Uarcis, señaló que “el papel de los y las especialistas egresadas del convenio de Fundayacucho con las universidades chilenas debe estar orientado a contribuir en la formación de la nueva mujer y hombre socialista, a través del desarrollo de estrategias basadas en la educación popular que apunten hacia la práctica de la cooperación y la corresponsabilidad en función de garantizar la equidad, la igualdad, la inclusión y la justicia social”.

“Conciencia de lo social sobre lo económico, compromiso con la socialización de conocimientos, pensamiento de bien colectivo, actitud crítica ante la violencia promovida por los medios de comunicación, total convicción en la integración latinoamericana y especial voluntad hacia el trabajo en conjunto con organizaciones populares y movimientos sociales son algunos de los temas que nos unen y convocan” afirmó Alexander Palacios, estudiante del Magister en Ciencias Ambientales de la Universidad Bolivariana de Chile (UBC), en esta primera jornada de reflexión organizada por la Asamblea Socialista de Estudiantes Venezolanos en Chile.

Actualmente en la ciudad de Santiago se encuentran 110 profesionales venezolanos cursando estudios de postgrado mediante becas educativas otorgadas por la República Bolivariana de Venezuela a través de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho.

Escrito por Susana Segovia

domingo, 31 de mayo de 2009

Jornada de discusión proyecto "VUELTA A LA PATRIA"

Este domingo 31 de mayo, desde la sede de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, ubicada en Santiago de Chile, finalizó con éxito el primer acercamiento, a la construcción de una propuesta que aporte ideas al proyecto "VUELTA A LA PATRIA", mediante una intensa discusión por parte de los Estudiantes Asambleistas Socialistas que se encuentran estudiando en Chile.

Mas información en una próxima nota...

Elaborado por: Luis F. Aldana.

jueves, 28 de mayo de 2009

Coloquios


Hacer Clic con el cursor sobre la imagen para ver la invitación.

Cine Foro


La Asamblea Socialista de Estudiantes Venezolanos en Chile, invita, a las diferentes comunas de la ciudad de Santiago, a participar en el Cine Foro: “Otro cine, otras historias”.


Este espacio busca mostrar películas del cine venezolano, latinoamericano, así como también obras del cine independiente.


La primera película que se proyectará está titulada:


"Miranda Regresa"


Ficha Técnica
Director: Luis Alberto Lamata
Guión: Henry Herrera
Productor: Lorena Almarza y Marco Mundaraín
Productora Ejecutiva: Alejandro Medina Herrera
Productor General: Thamara Bozo
Fotografía: Vitelbo Vásquez
Montaje: Jonathan Pellicer
Sonido: Frank Rojas
Arte: Aureliano Alfonzo y Evadne Mullings
Vestuario: Antonio Alfonzo Casting: Delia Berbin.



Primera proyección: sábado 30 de mayo
Hora: 15:00
Lugar: Universidad ARCIS, Sede Huérfanos 1721.
Sala: Helvio Soto
Moderador: Isaías Cañizález Ángel
Presentador: Carlos Rivas

lunes, 25 de mayo de 2009

¿La chofera o la choferesa?

Las más frecuentes dudas en torno a la acentuación.

Estos días de otoño santiagueño han traído consigo ciertos aromas de la Patria. La nostalgia por las calles plenas de sol, los domingos de playa y hasta esas inesperadas lloviznas que casi siempre nos sorprenden en cualquier esquina, le dan un tono bien particular a ese nuestro verano caribeño. En esa metáfora inasible que es la memoria, nos toca recordar y sonreír por aquellas tropelías climáticas. También nos corresponde preparamos, aquí, en Chile, para la llegada del invierno; bueno, si acaso tal situación es posible. Pero también podemos aprovechar para ir depurando esos espasmos que tanto brillo le restan a los textos que elaboramos. Poca fortuna suelen tener aquellas páginas que, inundadas de incongruentes agramaticalidades, pretenden dar forma a la más elemental exposición de ideas. La ortografía no es cosa del demonio ni de las grandes transnacionales como suelen pensar algunos trasnochados. Puedo asegurar, sin vacilar un punto, que intentar mejorar en estos menesteres no produce ninguna enfermedad incurable. Así que sigamos en nuestra sempiterna batalla por domar la belleza femenológica de nuestra lengua.

Nos había quedado pendiente resolver el femenino que corresponde al sustantivo “chofer o chófer”. De entrada hay que aclarar, que son válidas las dos acepciones que aparecen expuestas aquí. Nos referimos a “chofer” (aguda sin tilde) y “chófer” (grave con tilde). En el primer caso, el DRAE la registra como la forma que se escucha en América y que proviene del étimo francés. Es decir, de origen francófono. La segunda es la utilizada en España. Como puede verse la diferencia es sencilla y de fácil comprensión. El femenino bien puede hacerse con un artículo en masculino y femenino: “el/la”. En consecuencia, es correcto decir o escribir, “el chofer/la chofer”. Dependiendo, como es lógico, de la procedencia del hablante o de quien escribe. También es perfectamente correcta, aunque menos usado, el femenino “choferesa”:
Erica, la choferesa, tiene el mejor tiempo de la carrera.
Susana, Amelia y Haydee son las representantes de las choferesas de Valparaíso.

Suena un tanto extraño, pero es gramaticalmente correcta. Esta forma de femenino también es válida para sustantivos femeninos como “alcaldesa”, “condesa”, “duquesa”. Bueno, esperamos haber aportado algo en la formación de la siempre inquieta y curiosa Karlita, mi sobrinita, a quien parece preocuparle de sobremanera estos asuntos. Le deseamos mucha suerte en sus batallas contra la gramática.

Las más frecuentes dudas en torno a la acentuación:

El otro aspecto que nos ocupa tiene que ver con un escenario que suele generar disímiles preguntas, dudas, y, en consecuencia, equivocaciones que fácilmente pueden resolverse. Nos referimos al tema de la acentuación, es decir, a la ortografía, parte de la gramática que, como todos sabemos, nos ayuda a minimizar las posibles falencias que aquí puedan surgir. En este caso revisaremos el apartado que nos permita mejorar a la hora de poner los acentos, como solemos llamar a la “tilde”. Lo primero que debemos recordar es que todas las palabras llevan acento; pero, dependiendo de la regla que deba aplicarse, ese acento se convertirá en una “tilde”. Tenemos tres casos muy puntuales:
a) palabras agudas: llevan tilde en la última sílaba siempre y cuando la palabra termine en las consonantes “n” “s” o en alguna “vocal”.
b) palabras graves: llevan tilde en la última sílaba siempre y cuando la palabra no termine en las consonantes “n” “s” o en alguna “vocal”.
c) palabras esdrújulas: todas llevan acento.

Como puede leerse, las reglas son muy sencillas, pues la primera y la segunda guardan una relación muy marcada; y en el caso de la tercera, le vamos a poner la “tilde” a todas las que son esdrújulas. Claro, existe un conjunto de excepciones, donde suelen complicarse las cosas; pero, en principio, podemos señalar que lo más es importante aquí, aparte de estas normas, es afinar el oído y tener claro que la colocación de una tilde tiene como propósito principal minimizar cualquier tipo de ambigüedad, es decir, que ninguna palabra, frase u oración, al ser leída, produzca una interpretación errónea de lo que se desea comunicar. Veamos dos simples ejemplos:
Ella fue una pérdida para nosotros.
Ella fue una perdida para nosotros.

La sábana es verde.
La sabana es verde.

Dos oraciones cuyo sentido difieren, de forma sustancial, en su contenido y como podemos observar, quien produce esa discrepancia entre una intención y la otra, es una simple” tilde”. Bastaría, entonces, con afinar el oído y aplicar la regla que corresponde para cada caso. De la misma manera suelen generar un montón de dudas la colocación de tildes en algunos monosílabos. Aquí solo basta recordar lo que señalábamos antes: la tilde se usa para evitar ambigüedades. Entonces, solo llevarán tilde aquellos monosílabos cuyos enunciados tengan dos espacios semánticos conceptuales a la vez. Tal es el caso de:
“te” (pronombre personal) y “té” (infusión); “de” (preposición) y “dé” (verbo dar); “se” (partícula pronominal) y “sé” (verbo saber); “el” (artículo) y “él” (pronombre); “mas” (conjunción adversativa) y “más” (adverbio de cantidad”; “aun” (preposición) y “aún” (adverbio de cantidad o tiempo); “si”(condicional) y “sí” (afirmación).

De todas estas particularidades ortográficas debemos destacar que no llevarán “tilde” ninguna forma de pretérito simple que sea monosílabo, pues no tienen otra utilidad en nuestra lengua. Entonces, eso significa que no debemos colocar tilde a:
Vio, dio, fue…
Ni tampoco al monosílabo “fe”, al que muchos suelen colocarle una tilde. Es incorrecto, también, ponerle tilde a los pronombres demostrativos o posesivos:
Esa casa/ese señor/esta calle/esas avenidas/mi casa/tu árbol

En ninguno de estos casos se pone tilde. En cambio, cuando estas mismas formas cumplen funciones de pronombres personales sí llevarán tilde:

Ése/ésa/ésos/ésas/mí/tú/


Por último, agregaremos que en el caso del demostrativo neutro “esto” jamás se le debe colocar tilde salvo que sea usado en plural:
Los artículos elaborados por éstos, los amanuenses, deben ser corregidos.

Llegó la hora de irnos. Esperamos seguir aportando en esta batalla contra las más frecuentes dudas a la hora de desenfundar la mágica espada de las palabras.

¡HASTA LA PRÓXIMA!
Elaborado por: Isaías Cañizález Ángel

jueves, 21 de mayo de 2009

Venezuela: Nuevos Horizontes.

La globalización parece haber extendido sus tentáculos más allá de los límites imaginados y ha trastocado cada rincón de los niveles sociales. Es evidente que se ha expandido de una forma casi incontrolable en las economías internacionales absorbiendo los mercados nacionales, constituyendo una intensa polarización a escala internacional, en donde estas empresas gigantescas controladoras de la información, la tecnología, el financiamiento, e imponiendo en muchos casos precios de monopolios, negando a los consumidores la oportunidad de elegir soberanamente, se apoderan y aniquilan incluso la capacidad de acción de los Estados Nación, los partidos, los sindicatos, y en general de los actores políticos clásicos. Lo que produce una disminución en las fuerzas internas de cada país, especialmente en aquellos que no forman parte del salvaje mundo del libre comercio. Es aquí donde las economías nacionales y locales pierden su potencial y parecen desvanecerse ante un monstruo de mil cabezas. Es así como la globalización hace que hasta las certezas que dan cuenta de la identidad nacional, se tambaleen y terminen provocando cambios estructurales e institucionales en los países, convirtiéndose en elementos negativos para la conducción de la economía de los pueblos, repercutiendo ésta de manera directa en el nivel de vida de los habitantes.

Es así como este fenómeno ha ido transformando y transculturizando el circuito económico mundial, trayendo consigo tratados de Libre Comercio mayoritariamente asimétricos (desiguales) y de los que Venezuela no escapaba, lo que hacía cada vez más que los intercambios entre Venezuela y el resto del mundo se tornarán desiguales, pues como es de saber, estos tratados favorecen a los países industrializados y aplastan a los países subdesarrollados, dando prioridad y plena entrada al comercio y a las empresas transnacionales como motores de tecnología, de empleo, de nuevas organizaciones tecnológicas, y de tecnologías innovadoras; haciendo que los parques industriales nacionales desaparezcan, pues es imposible competir ante estos moustros arrolladores. Este fenómeno, a su vez ha hecho que las poblaciones abandonen los campos, dejando consigo la producción agrícola y pecuaria a un lado, así también, los espacios políticos y económicos no estaban dirigidos hacia el fortalecimiento colectivo de las posiciones sociales, de las clases y las subregiones las cuales, como suele suceder en estos casos, estaban totalmente desfavorecidas.

Cabe recordar que, por largos periodos (principalmente la década de los años 60 y 70), Venezuela permaneció en manos de inescrupulosos, quienes apostaban por una economía despilfarradora sólo capaz de fortalecer exclusivos espacios sociales. Durante esos años los ricos se hicieron más ricos y los pobres más pobres que nunca. Los datos estadísticos y los cerros que “adornan” la geografía de las más grandes ciudades del país, bien pueden corroborar esta afirmación. El pueblo se vio más afectado que nunca, pues los políticos endeudaron el país, casi regalaron las empresas que eran patrimonio nacional y apostaban por un capitalismo, donde la privatización era el santo y seña de cada acción. Poco les importó que todo esto aplastara a los más desfavorecidos. Todo este cúmulo de situaciones provocó que la economía venezolana se estancara y a la vez desmoralizaba a la ciudadanía. La deuda externa, por ejemplo, se hacía cada vez más impagable; las empresas petroleras prácticamente estaban privatizadas y regalando las ganancias que por derecho le correspondían al país. El sistema fiscal era un total caos ya que no existía una verdadera política fiscal. Las empresas se enriquecían cada vez más a costa de los sacrificios de los ciudadanos.

Es por todo esto, que en Venezuela surge la necesidad de desconectarse de todas estas políticas neoliberales que habían sido implementadas en el país y que sólo traen desigualdad y pobreza al país. De esta forma, Venezuela pretende conducir su economía por otros senderos presentando mayor interés al bienestar social, tratando de romper la inercia neoliberal en la que se ha visto envuelta durante todo este tiempo y seguir avanzando en un modelo alternativo al neoliberalismo que como tantas veces ha expresado el presidente Chávez, acabó con pueblos enteros y amenaza con seguirlo haciendo. Pueblos que por mucho tiempo han sido sometidos ante la pretensión de imponernos el modelo neoliberal, el consenso de Washington, las recetas salvajes del Fondo Monetario Internacional y otros organismos. Venezuela se ve, entonces, en la necesidad de ir rompiendo estos ligamentos fomentando para ello, políticas que apuntan hacia la solidaridad e integración de los pueblos; políticas basadas en la justicia y la equidad. Labor que ha sido muy difícil de construir. No han faltado los enemigos de siempre para cuestionar estos procesos de Integración. Es así, como el país tomará un giro de magnitudes insospechadas, ya que tanto en el ámbito cultural, social, político y económico, se ha apostado por la creación de políticas que buscan favorecer el bienestar colectivo, tratando de recuperar espacios que prácticamente se consideraban perdidos.

Existe una intención palpable por parte de Venezuela, de ir independizándose del tradicional mercado con Estados Unidos, pues un único mercado hace que los países se vuelvan vulnerables ante cualquier efecto de desequilibrio en la economía, en este caso, la estadounidense, lo que ha motivado a Venezuela tener que abrirse otros potenciales socios. Creando alianzas estratégicas que apuntan a otros mercados como por ejemplo: los de Brasil, Rusia, India, China, Irán y Bielorusia. Sin embargo, una desconexión de este tipo no debe concentrarse sólo en la búsqueda de nuevos países de destino de las exportaciones, pues también es necesario fomentar políticas orientadas a generar una creciente diversificación tanto en el número de productos exportados como de empresas exportadoras y es así como Venezuela intenta redefinir la economía, buscando orientarla hacia nuevos escenarios, realizando para ello una profunda revisión a los elementos fundamentales de la economía como lo son los flujos comerciales, flujos de capitales y la inversión extranjera directa así como la revisión de las relaciones con países como Estados Unidos. Permitiendo dar pasos sumamente importantes que permitan lograr la solidez económica del país y por ende la recuperación de la soberanía política, elementos de gran relevancia en el funcionamiento armónico y hegemónico de un país y es que conduce a un sistema de igualdad y bienestar social, fortaleciendo el país de manera interna y externa, con cambios transformadores que prometen mucho, pero que también requieren de muchos elementos para darle fortaleza financiera y soporte económico.

Es importante destacar que una desconexión como la que indiscutiblemente se intenta en Venezuela, es un proceso programado a largo plazo, pues no es algo que se pueda hacer de la noche a la mañana, tomando en consideración la magnitud que ésta tiene implícita. Este proceso, en principio, se inició como una desconexión política, que consideramos toma fuerza a partir del año 2004 cuando se obtuvo el triunfo en el referéndum revocatorio el 15 de agosto del mismo año, en el que se alcanzó un 58% vs. 42% de votos. A partir de aquí se intentó dejar de lado la tradicional política exterior venezolana del primer tramo del gobierno de Chávez (1998-2004), en que se afirmaba “la necesidad de construir un orden mundial más equilibrado”, y se ratificaba el apego del país a “los principios y valores de la convivencia internacional, el imperio de la ley y la solución de los conflictos por la vía pacífica”. Es así como toma fuerza y constituye un punto de inflexión tanto en el ámbito interno como internacional en el proyecto revolucionario del presidente Chávez el “socialismo del siglo XXI”, afianzado éste con la nueva aprobación de la Constitución que se presentó a ser sometida a referéndum el 15 de febrero del presente año. Siendo aprobada dicha reforma con un 54,86% de votos versus un 45,13%. Indiscutiblemente, un gran logro para el proceso revolucionario.

Es así , como Venezuela en mayo del 2006, anuncia y oficializa la salida del país del Tratado Comercial Grupo de los Tres (G3) y de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), del primero era miembro desde 1995, tratado en el que figura México y Colombia. Es de saber que este tratado comercial gira en torno al Libre Comercio y evidentemente quienes lo integran deben se participes del Tratado del Libre Comercio; del segundo Venezuela fue miembro fundador, el más antiguo mecanismo de integración regional de América Latina, creado en 1969 y del que Venezuela decide salirse todo esto con la intención de concentrarse a fortalecer su ingreso en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Los objetivos planteados por este organismo, son de suma transcendencia e importancia, puesto que abarca los problemas más excluyentes que tiene America Latina como la pobreza y la exclusión. Ingreso que aun no ha sido posible tras la no aprobación de dos de los países miembros, Brasil y Paraguay. Estos países fueron quienes impulsaron el ingreso de Venezuela al Bloque regional, propuesta que enfrenta la política imperial para el continente, luego d rechazar con éxito el ALCA y que constituye un acuerdo y apoyo en distintos procesos sudamericanos con base en la cooperación energética y comercial que busca proyectarse a una estrategia de desarrollo común; así lo ha expresado Abreu en la cumbre del 13 de Abril del presente año en Montevideo-Uruguay.

No podemos dejar a un lado el logro alcanzado en Venezuela en el 2007 tras cancelarse el total de la deuda externa contraída en 1989 por el expresidentes Carlos Andrés Pérez con los organismos multilaterales de crédito el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Deuda que para la llegada del presidente Hugo Chávez al gobierno en 1998, ascendía a 3.300 millones de dólares y que tenía una fecha de vencimiento del último pago en el 2012; pago que al ser cancelado por adelantado trajo consigo un ahorro de aproximadamente 8 millones de dólares por concepto de intereses[1].

En este ámbito de nueva dirección económica, Venezuela junto con la participación de otros países han hecho grandes propuestas entre las que se destacan el ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas) y el Banco del Sur. En este sentido es de suma pertinencia la colaboración, cooperación y la integración de los países vecinos, pues ir solo en contracorriente genera grandes costos y como mencionábamos, no se trata de un aislamiento sino de un reordenamiento de las políticas basadas en unas políticas económicas que favorezcan en gran medida a las sociedades, así como también se requiere de conciencia ciudadana y solidaridad social, sociedades que colaboren con el sostenimiento de las políticas implementadas y donde seamos capaces de defenderlas. He allí la gran tarea que nos espera.

[1] Estadísticas suministradas por el exministro de Finanzas Rodrigo Cabezas, 2007 .
Elaborado por: Amelia Linares.